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Las Dictaduras Invisibles

Política Internacional - Por El Pirata

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Perfeccionando el Sistema

El Pirata | 14 de Septiembre de 2015 | ECDQEMSD

Bienvenidos a las noticias internacionales, las dictaduras generales y las tiranías globales.

Hay muchos gobiernos democráticos sobre la tierra que se espantan y ofenden cuando se les llama dictaduras. -Que fuimos electos por el pueblo, que la elección popular, que la libertad y el intento desequilibrante.

Y en esa doble visión se limitan los análisis, mitad por temor a institucionalizar la conciencia de tiranía, mitad porque en el plano de las comparaciones siempre habrá quienes menos libertades tengan, quienes más sometidos estén, quienes más sufran los efectos de las actuales, refinadas, pequeñas, grandes dictaduras.

-No puedes hablar de dictadura ni tiranía de un gobierno elegido. Deja de lado los fraudes con los que pueden haber llegado al poder, deja de lado que todo esta dado para que en un espejismo de elecciones tú puedas elegir lo menos posible.

No hay necesidad de pensar en estridentes golpes de estado con armas y tanques en las calles. Dejen eso para países africanos, para dudosos territorios en litigio entre supuestos revolucionarios y supuestos patriotas.

Lo cierto es una enorme cantidad de personas que viven en auténticas tiranías, que viven en auténticas dictaduras, aún así, en países democráticos que votan cada dos, cuatro, seis años.

¿No son acaso efectos evidentes de dictaduras lo que ocurre básicamente en lugares alejados de las observadas capitales? Ya ni siquiera se trata de tener a un militar repleto de oropeles hablando desde un balcón. Podemos ver claras evidencias de tiranía en los pequeños poblados donde la policía puede desaparecerte, donde la Justicia tiene dueños, donde lo de Iguala, a menor escala, es casi de todos los días, donde los familiares de victimas no tienen a quién reclamar, donde los jornaleros no pueden elegir, donde el clientelismo es la norma, donde las noticias pueden costarle la vida al periodista, donde las dictaduras se visten de elecciones con dinero del narco que dicta las reglas, con fondos de la corrupción que le quita agua, techo, educación a los pobladores para convertirlos en beneficios de señores feudales, riquezas personales que alimentan ese poder, más dictatorial y más tiránico.

¿De qué democracia y libertad podemos hablar en las zonas empobrecidas intencionalmente de una república? ¿que democracia en la Centroamérica del barrio bajo, en el Brasil de la selva, el Perú profundo, Argentina fronteriza, en la Bolivia alejada donde si la dictadura no es del gobierno la aplican como en Venezuela algunos supuestos movimientos sociales que pactando con la caja mayor deciden quién tiene derecho a qué, cuándo y cómo?

Muchas personas no tienen idea de hasta que punto la libertad está prisionera en algunos sitios no tan lejanos. Prisionera porque el poder de turno les tiene amarrados los deseos con prebendas, adueñándose de todo medio de supervivencia. ¿No es una dictadura obligar a alguien a votar por uno a cambio de un poco de comida, una promesa de techo o un reparto de agua potable?

Puedo denunciar lo que quiera y como quiera en la gran urbe, puedo protestar y exigir, puedo alertar sobre falta de libertad o señalar cualquier traición! No es Siria ni la Franja, no es Irak ni China, ni Corea del Norte ni la Rusia de acero. Pero ¿puedo hacer todo eso en un pueblo de apenas cientos, miles, de personas? ¿en provincias o estados alejados de la mirada del mundo? ¿puedo hacer esto donde fuerzas de seguridad, señores poderosos, mafiosos, jueces y punteros políticos tienen el castillo controlado y nos señalan constantemente el pozo de los cocodrilos?

En una verdadera democracia no pude haber desaparecidos, ni redes de trata de personas, ni palacios de justicia dependientes del ejecutivo, ni eternas reelecciones, ni negociaciones con los Derechos Humanos básicos, ni nada de todo aquellos que convierte a los que tienen el poder en dictadores déspotas y tiránicos aunque disfrazados de demócratas.

Y si tenemos un Estado alimentado fuerzas de inteligencia, ampliando la diferencia entre miembros del partido y ciudadanos comunes, fortaleciendo el poder secreto de uniformados, persiguiendo periodistas y organizaciones no gubernamentales, repartiendo todo el dinero que no es de ellos entre los amigos, utilizando medios de comunicación como herramienta de desinformación y plantando pruebas para incriminar inocentes: no podemos hablar de libertad, democracia ni justicia.

Y los nuevos dictadores de turno se llenan la boca pidiéndonos que cuidemos lo que logramos cuando son ellos los que pisotean lo que deberíamos tener por derecho. Si vemos así las cosas, sinceramente es demasiada, demasiada poca la población mundial que no vive bajo una dictadura tiránica. La pobreza extrema, la falta de oportunidades, el trabajo informal, la falta de ocupación y educación, la dependencia de las limosnas de los Estados que creen que así regalan derechos, la ilegalidad a la se obliga a los inmigrantes y la ausencia de responsabilidades que son propias del gobierno ocupadas por grupos delictivos, son el campo ideal de siembra de violencia, injusticia, muerte y descreimiento para cosechar poder, dependencia, represión e impunidad.

De norte a sur, de este a oeste, ahí donde las carreteras pasan lejos, donde todo se llena de carteles cada vez que hay elecciones, donde la gente espera que le ofrezcan algo para cambiar su voto, donde decir algo puede ser una ejecución, donde nadie se mete porque nunca se sabe, allí donde ya ni en promesas creen porque ya las escucharon demasiadas veces; allí es donde los grandes gobiernos democráticos tienen escondidas sus más pequeñas y eficientes maquinarias dictatoriales.

Quizás cerca de ti no desaparecen a personas, no dilapidan a mujeres por infieles, no cuelguen a los gays, no le meten bala a periodistas, no se compran jueces, no alambran los espacios públicos, no usan picana ni bolsas de polietileno para confesiones obligadas. Quizás cerca de ti no interfieran llamadas ni espían conversaciones, quizás no te metan preso sin motivo ni defensa, quizás no seas victima de una guerrilla, paramilitares, grupos ilegales ni bandas intocables, quizás no vayas presa por abortar ni seas obligada a casarte con alguien que te muela a palos, quizás no tengas que servir al dueño de los campos y hacer realidad sus fantasías, quizás la esclavitud parezca algo muy lejano, quizás el cura de la pequeña iglesia no se encarga de dar educación sexual a los niños del pueblo, quizás sí gane el más votado y quizás hasta tengas posibilidad de elegir.

Pero en muchos, muchísimos lugares del país en el que vives: no.

Y todas esas personas, inmensa cantidad de la población mundial, solo puede decir que esas pequeñas dictaduras, esas tiranías, son mucho más reales que esas democracias pintadas que ojala algún día se vuelvan realidad y lleguen hasta esos lugares donde "Libertad" es una palabra completamente vacía de sentido.

Damas y caballeros: bienvenidos al kaos total!!!!!!!!!!!

Bienvenidos Al Caos TotalEl PirataComentario EditorialECDQEMSD

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