|
|
|
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
Bueno, ahí estaba yo con palabras atoradas y con una confusión, una malsana alegría tal vez, recordaba que mi primer encuentro con su perra se tradujo en una cicatriz, cerca de la cadera, por su mordida, y no, no soy el personaje principal, de los cachorros de Vargas Llosa. El día de la mordida, la perra vagaba libre por las habitaciones de la casa de mi novia. ¿La razón? Poco antes había muerto el perro que le hacia compañía en el patio trasero, donde compartían su triste calidad de prisioneras, dos mascotas encerradas como el viejo José Arcadio, en su locura. Tiempo después se agoto su piedad, por los pelos de perro por doquier, alzaron la voz los amantes de animales, y a mí que soy un tanto zoofobico, me propusieron el llevarme a mi departamento a una perra que ya conocía el sabor de mi carne, esta de más decir, que me negué. Mi novia que trabaja fuera de la ciudad, dijo que se la llevaría con ella, el lugar donde vive es amplio y con un gran jardín en la cima de un lomerío; la parte trasera no tenia tapia, sospechamos que por ahí huyó. Bueno, comencé a planear la búsqueda, hice el anuncio en computadora, 100 carteles y cinta adhesiva lista. Entonces, me dispuse a platicar con ella sobre lo que me interesaba, nosotros, todavía. Me paro con un –Ahora no estoy para vainas, como jodes, me vale madre eso, como crees que me siento, es mi perra y es lo único que me importa. Quiero encontrarla, Solo así, estaré bien. Esas cuatro palabras, dispararon en mi una serie de recuerdos, No quiero que le hables a tus amigas, quiero que corramos juntos, quiero que comamos juntos, quiero que te cortes el pelo, quiero que no bebas, quiero que no fumes, quiero que te alejes, quiero que estés cerca de mi…SOLO ASÍ ESTARÉ BIEN. Comenzamos la búsqueda, Pegamos carteles en postes cerca de la casa, en tiendas. Íbamos muy lento, para agilizar, tu maneja, yo pego, tiendas postes y su voz detrás de mi, te hizo falta ese poste, en ese no era, el ultimo lo pegaste, mal…tengo hambre, voy a comprar algo, tu sigue pegando que regreso con la comida. Nuevamente estaba yo, en un proyecto que no era el mío, buscando una mascota que me había mordido, por tu mala leche, dijo ella, te lo mereces por no querer a los perros. Pegando, solo, anuncios entre un puente de caballería de 1856, con un paisaje de desolación, donde me puse un rato a tomar fotos mentales, de bancas y casas derruidas. Después de comer, fuimos a la policía, con el servicio de limpia y con los chóferes de los buses. A media noche le dije,- anda vamos a dar una vuelta a la ciudad, es posible que ande vagando en compañía de otros perros. Es curioso ver como en la madrugada, se reúnen en jaurías, para vagar juntos, hasta los perros necesitan compañía. Salimos pero fue en vano, no encontramos a la perra fugitiva. Tenia trabajo, por hacer, un proyecto para una serie de artículos, editar audio para un programa, hacer invitaciones para un evento, recoger los materiales para un curso en línea, conseguir un teléfono de un político, para contactarlo el lunes y era domingo. Estaba desvelado y cansado, quería hablar de nuestra relación, pero soy un dramático egoísta, a quien solo le interesaba mi persona y sus traumas, solo has venido a empeorar las cosas, vete al carajo. De regreso a casa, pensaba en la mascota extraviada, -no regreses-, pensé. Mientras escribía esto, recibí un mensaje de mi ex novia en el celular que decía: Te he extrañado desde que tomaste el autobús. Te amo, Buenas noches.
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||
|
|||||||||||||||||||||||||||||||||||||