Hugo Mujica: el poeta convencido

Las personas se dividen para mi en dos grandes grupos : aquellas con las que me sentaría a tomar un whisky y aquellas con las que no me sentaría a tomar un whisky.

Así de simple, en primera instancia, el razonamiento es más complejo y de hecho la diferencia la hace el whisky. Me gustaría conversar con un asesino serial, con un as del juego de Wall Street , con un profesor de derecho de alguna universidad prestigiosa o con un ladrón de blindados. Sin embargo no se trataría del mismo whisky del que hablo y el que hace al fin de cuentas la diferencia.

En uno de los pasillos de este circo me vi más de una vez sorprendido y gratamente deslumbrado por la visión de un religioso. No soy de prestar demasiada atención a los curas, de hecho recuerdo la imperiosa necesidad de que el tiempo transcurriera veloz cuando de chico iba a misa de domingo; recuerdo también que los rituales religiosos que más me motivaban eran las que menor tiempo me consumían.

De hecho, me aleje del templo cuando la razón ganó la batalla y me hizo notar que cuando quieres que algo pase rápido no es bueno para ti o no lo estás viviendo como crees que merece ser vivido.

Es casi un lugar común reconocer que en realidad la religión no se piensa. Ciencia versus religión es un match de fervientes ultras donde contra el alambrado fino podemos ver políticos y artistas haciendo algún tipo de equilibrio.

"Dios no juega a los dados", "es palabra de Dios", "amén sin descartar casi ninguna variable". Y en la pantalla escuchaba la voz de un calvo hombre nacido en un barrio obrero de Avellaneda bautizado Hugo Mujica, un sacerdote, un poeta, un intelectual, un hombre religioso, un creyente, un trotamundos, un tipo raro. Supongo que no el único, supongo que uno de muchos, pero el primero que me hizo notar que hay quienes pueden pensar la religiosidad y seguir creyendo.

Si creen que luego de escucharlo en varias ocasiones quien escribe estas líneas ha vuelto a la iglesia, o se sintió inclinado hacia la fe, se equivocan. Pero tuve la sensación de que la fe se podía pensar, que el pensamiento no estaba reñido con algunas cuestiones metafísicas y que la gran metáfora del cristianismo (o de la religión que usted prefiera) podía ser pensada y no librada al campo de la fe y el sentimiento inexplicable.

Tuve también la sensación de que soy mejor comprador para aquellos que nada quieren venderme. De hecho escuché a ese cura hablar mucho más de poesía que de religión y no he comprado ni uno de sus libros de exquisita literatura.

Qué clase de rufián seré que compro la poesía de las chicas yendo a misa de domingo y compro el modo de creer de un autor de libros. ¿Qué clase de sumo pontífice sería un Papa poeta? quizás un signo del Apocalipsis.

No se que clase de rufián soy yo, pero me es más fácil convencerme de que clase de rufián es Hugo Mujica. Un hombre que se puso a pensar para llegar a donde otros llegan sin pensar.

¿Cuál es entonces la gracia de este tipo que después de hacer intencionalmente el recorrido que otros simplemente aceptan adormeciendo algún que otro sentido llega con todos los sentidos activos al mismo lugar?

¿Será el mismo lugar?
Dios existe. Ese es simplemente un hecho, indiscutible, lo ves o no, lo sientes o no, lo crees o no. Y así es la historia. La diferencia es que algunos pueden llegar a pensar por qué lo ven, lo sienten y lo creen. Y llegar más lejos aún : ni siquiera teniendo la necesidad de convencerte.

Recuerdo un juego verbal de adolescente que consistía en dejar sin armas a un interlocutor con solo responder a todas sus narraciones con un "¿Y? "

Eso provocaba la total disolución de la importancia del concepto:

-Fui a la esquina
- ¿Y?
- me encontré con X
- ¿Y?
- Estaba enojado porque su hermana anda con él tipo ese del otro lado del puente
- ¿Y?
- y que eso
- ¿Y?
- lo que te dije estúpido no me escuchas
- ¿Y?

Al final de cuentas el juego culminaba con la ira del interlocutor y la risa de os testigos cómplices que había visto derretirse un discurso en empedrado de una cortada.

Yo no creo en dios... y si mi respondieran "¿Y?" quizás lo empezaría a pensar; y quizás de mi silencio salgan cosas más interesantes que sentir un extraño orgullo de no creer porque es más fácil.

Después de escuchar a un cura hablar de poesía y de algunos pensamientos dogmáticos un tanto complejos, sentí ganas de escucharlo sin desear que el tiempo pase pronto como en aquellas misas de domingo.

Me gustaría alguna ves sentarme a tomar un whisky con Hugo Mujica. Preguntarle por qué gusta tanto de Bach y saber por qué el terror a la soledad de todo poeta suele combatirse buscándola. Si ir a buscar al enemigo, como la soledad, para vencerlo es un gesto de soberbia, ¿como es que esta nos puede acercar a Dios? ¿Y como reconozco la línea que divide la soberbia de la valentía?

Es verdad, lo importante es el whisky y me gustaría tomar otro: a su salud Hugo.

No suelo prometer nada, pero algún día voy a tener un libro suyo en mi biblioteca. No he leído sus escritos, los he escuchado : y son convincentes. ¿ Será que no importa si creemos o no en la poesía?

Quizás también alguna vez vaya a misa por primera vez.

por José M. Pascual

Prohibida la reproducción total o parcial
de los textos sin el consentimiento del autor

Podcast

Teléfonos Móvil y/o PC

Desintegrados de México, Latinos en Estados Unidos, España, Argentina, Colombia, Venezuela, Perú, Bolivia, Chile...

The Simpsons, el Juego

Teléfono Móvil como Consola

El juego situará al jugador en una Springfield arrasada por un desastre nuclear, y el objetivo será reconstruirla.

Batman

The Dark Knight Rises

Se trata de la tercera entrega de la trilogía iniciada en 2005 con Batman Begins y continuada en 2008 con The Dark Knight.

Hello Kitty Street Fighter

Gran luchadora para evitar el Game Over

Estás sentado frente a la consola, vas a jugar Street Fighter, el clásico juego de más de dos generaciones, y entre los personajes a elegir está... Hello Kitty!!!

este circo

Hugo Mujica

el poeta convencido
 filósofos

noticias

Ingrid en el México Esotérico

Los Femicidios y La Prensa Roja

Y en ese México esotérico y metafísico todo es normalmente psicopatológico. Consumimos ávidamente documentales de asesinos seriales, nos encantan las historias de muerte y drama amoroso, elegimos la pantalla que más sangre y morbo nos despierte. Nos apasionan las historias de terror, nos gusta coquetear con lo gore y lo violento. Buscamos por toda la red el video que nos indigna, para indignarnos más.

Por Qué Amamos a Joaquin Phoenix?

The Joker y los Oscars 2020

Amamos a Joaquin Phoenix por su actuación, por su talento, por su perfil bajo en la industria, por no ser un ensalzado de la raza esplendida de galanes de copete dorado.

Del Hospital Chino al Super Bowl

Entre lo Espectacular y el Espectáculo

Entre villanos que no eran villanos, justicia que no es justicia, autoengaños que no terminan de engañar y la sorpresa por el crecimiento de aquello que ya sabíamos que iba a crecer.

Lo Importante es la Salud

Y la Rata de Metal

Así entraba China a su año nuevo. Una de las fiestas más importantes de China quedaba institucionalmente suspendida y la Rata de Metal avanzaba contagiando. No peste bubónica en este caso, pero contagiando.


Todos los editoriales de El Pirata