LA RIDICULEZ
El Pirata @PirataEcdqemsd | 28 de Agosto de 2023 | ECDQEMSD Podcast
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Bienvenidos a las noticias internacionales y a la ridiculez que ofende.
Y vaya que si tenemos ridículos en este planeta. Personajes ridículos, momentos ridículos, respuestas ridículas, acciones ridículas, imágenes ridículas.
Como la de Donald Trump en Georgia con su tableta de preso número P.O.1135809.
Descripción: varón blanco, un metro noventa y dos, cabello rubio, ojos azules, 97 kilos y medio.
La ridícula ficha del ridículo ex presidente de Estados Unidos que sigue batiendo récords. Como el de ser el primer ex mandatario estadounidense en ser fichado.
Sí, claro, debieron haber sido muchos más, casi todos, pero en este caso fue Trump y ridículamente esto se ha vuelto un favor publicitario para el magnate que después de pagar los doscientos veinte mil dólares de fianza sacó a la venta playeras del suceso, aprovecho para hacer campaña y ridículamente ante su electorado revirtió una situación adversa en una mega publicidad internacional a su favor.
Obvio, el ridículo de De Santis en la cumbre republicana debe haber pensando: bueno, que ridiculez puedo hacer para acortar diferencias?
Y así el show ridículo nos lleva a Europa. Aunque está vez no a la política. O sí.
La novela del ridículo y desgraciado señor Rubiales.
El calvo presidente de la federación española de fútbol y su pasión por el bolero "Bésame mucho".
Este tipo nos ha regalado una gloriosa y pedagógica semana de machismo escénico, violencia simbólica, violencia material y soberbia sustentada en los privilegios y el poder.
Para definir, definamos: el termino "desgraciado" tiene muchas definiciones, pero en coloquial despectivo latinoamericano habla de la bajeza moral de un individuo. Por otro lado algo "ridículo" es algo que provoca risa o burla.
El señor, y recalco "señor" en modo irónico, Luis Rubiales, merece muchos más adjetivos y epítetos. Y claro, el hecho que protagonizó lejos está de provocar risa. Pero si sus acciones merecen burlas para al menos exorcizar este tipo de ridiculeces.
Todo comenzó con la coronación de la selección femenina de fútbol español como campeonas del mundo.
El señor Rubiales muy entusiasmado, excitado, eufórico, besa a una futbolista en la boca como si fuera un enajenado incapaz de controlar sus impulsos.
Quizá una droga, algo que no sabemos, una apuesta, un pacto, un muestra de cariño habitual, un desborde pasional a tratar en terapia post premiación.
Nada de eso. Una muestra ejemplar de lo más aberrante de los comportamientos que mezclan: machismo, uso indebido de autoridad, abuso de poder, soberbia y desubicación. Invasión, objetivación, brutalidad e impunidad.
Es para tanto?
Sí, porque lo que vino después fue peor.
La jugadora Jenni Hermoso quedó confundida. La opinión pública destacó el momento penalizándolo y Rubiales salió a decir que quizá, solo quizá, actuó desbordado por la felicidad y que, por supuesto, no es para tanto, no pasa nada.
Obvio la cosa siguió. Y aquí viene lo mejor. Lo mejor de lo peor, obviamente.
El presidente de la Real Federación Española de Fútbol, dio una conferencia con apenas un hilo de voz, hablando de la polémica, del beso, de todo lo que se habló. Y de pronto su voz creció en fuerza y potencia para espetar un contundente y casi gritado "no voy a dimitir". Y lo repitió una, dos, tres veces increscendo en volumen como para dejar en claro el poder que lo soporta.
Las jugadoras empezaron a llamar la atención una a una y plantear la renuncia a la selección española mientras al frente (de la RFEF) estuviera Luis "El Desgraciado" Rubiales. Una, dos, tres, más de noventa.
Bueno, usted estará pensando: "al tío este no le ha quedao de otra que el paso al costado".
No, la Real Federación Española de machos futboleros... digo de Fútbol, expidió un comunicado con hasta imágenes manipuladas que a grandes rasgos decía: el beso fue totalmente consentido, es más la culpa es de Jenni Hermoso, ella lo besó y lo levantó, aquí se ve claro, que esto sirva de prueba irrefutable, casi que lo obligó. Además, con ese apellido, ya provoca el solo imaginar lo hermoso que es un beso apasionado frente a millones de personas que observaban la televisación...
Sí, más o menos así de ridícula la cosa.
Mejor no imaginar la sensación de cualquier jugadora. De cualquier mujer. De cualquiera persona violentada.
Si la denuncia de una joven europea campeona de fútbol con el apoyo de todas sus compañeras y compañeros, de todos los medios, de "casi" todo un país y de "casi" todo el mundo, quedaba en "no dimito", la ridiculez nos iba a tapar las orejas.
Imaginemos que queda para cualquiera, para quien va denunciar un acoso, una violación, una falta de respeto o un atentado a la integridad y no es Jenni Hermoso.
Y la ridiculez se impuso. Porque el señor Luis Rubiales no dimitió.
Eso sí, apareció la FIFA. Institución superior a las federaciones nacionales y suspendió a Rubiales por 90 días. Sí, una ridiculez. No es que uno pida la horca, pero un "queda suspendido por dos meses y medios hasta que se aclare su situación" que por otro lado parece bastante clara, suena a poco, suena ridículo.
En otras palabras la FIFA dijo: seremos un asco, seremos corruptos, seremos infames, seremos traicioneros, seremos delincuentes de cuello blanco, seremos comerciantes sin escrúpulos y desgraciados, pero nunca estrellas porno.
Al menos por 90 días. Ridículos.
Y así va el mundo, girando en ridiculeces con desgraciados y ridículas desgracias.
En Haití se daba una masacre contra una marcha que protestaba contra la violencia. En Jacksonville, florida un tirador asesinaba a tres personas en una acción catalogada como crimen de odio racial. Rusia reconoce científicamente que Prigozhin está muerto. Níger expulsa al embajador de Francia. El Salvador marcha al ritmo de Bukele y su caza de brujas. La primera ministro italiana Georgia Meloni re-potencia su política contra las ONGs de rescate de migrantes en el mediterráneo y Andrés Manuel López Obrador sigue hablando de los libros de la SEP.
Lo sé, es ridículo todo lo generado alrededor de eso, pero la política es la política, y a veces todo se vuelve confuso, como el jaguar deambulando entre las contracción del tramo del Tren Maya.
Y mientras la India llegaba a la luna y envía las primeras imágenes del polo lunar y los BRICs celebraban la ampliación del bloque en argentina la ridiculez tenían una semana digamos ridículamente... normal.
Saqueos misteriosos con acusaciones cruzadas. Una inflación ridícula. El escándalo de si era para celebrar o no la incursión en los BRICs. La peleas internas a niveles Evo y Arce en Bolivia. La tensión por las elecciones en ciernes y una reunión del candidato ministro de economía Sergio Massa con el presidente de paraguay Santiago Peña.
Se habló de la cuota por el corredor comercial fluvial llamada hidrovía. No de los miles de kilos de droga que por ahí se transportan y de la mafia de los puertos. Se habló de la actualización del pagos de peajes.
La reunión fue tan tensa que el presidente paraguayo terminó diciendo: a Massa no le compraría un auto usado.
Mejor definición para el ridículo no habría.
Pero, y ustedes, a qué político le comprarían un auto usado?
Damas y caballeros: bienvenidos al kaos total!!!!!




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