El Pirata @PirataEcdqemsd | 09 de Octubre de 2026 | ECDQEMSD Podcast
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Bienvenidos a las noticias del mundo y a los cambios imperceptibles.
El murmullo recorre la ciudad. Cada día es más caro vivir aquí. Aumentaron la renta. Hay nuevos edificios. Andan ofreciendo dinero para que uno venda. Ya mejor busco en otro sitio más alejado. Parece que estuviera prohibido vivir aquí, Todo ha cambiado.
Maricarmen, una señora de 87 años, se ha convertido involuntariamente en el símbolo de una alarma, una lucha, una realidad que no solo sufre Madrid.
La capital española podría dictar cátedra de desahucios, de crisis inmobiliarias, de burbujas, de desplazamientos, de ciudades AirBnb, de rentas turísticas y de grupos corporativos arrasando espacios.
De hecho, aquella ilusión que alguna vez despertó el partido Podemos nació al calor de una crisis inmobiliaria y económica que llevó a las calles a "los Indignados" de la segunda década del siglo XXI.
Pasaron quince años. La política vuelve al centro de la escena. El presidente anticipa fecha de elecciones, el congreso no funciona, la oposición aprovecha, Pedro Sánchez se victimiza.
En Paris parece que no saben qué hacer con los jóvenes, en Madrid parece que no saben qué hacer con los viejos. En el mundo parece que no saben qué hacer con nadie: ni con los jóvenes, ni con los viejos, ni con los estudiantes, ni con los desplazados, ni con el narco, ni con los migrantes, ni con los palestinos, ni con los somalíes, ni con los pobres, ni con los enfermos, ni con los inconformes.
Básicamente estamos en una actualidad donde el mundo no sabe qué hacer con nada excepto con los ricos.
Ofrecerles lugares exclusivos, experiencias únicas, comodidades fabulosas y disponibilidad de lo que deseen.
La paella, los toros, el jamón, la virgen santísima, el fútbol, el pasodoble, el tablado... y Maricarmen!!! los símbolos de la España actual.
Entre el libro de memorias de Díaz Ayuso, entre la urgencia de Sánchez, entre el juicio a Zapatero, las novedades judiciales sobre el catalán Puigdemont, entre los escándalos y los "escandaletes": medio Madrid en las calles.
Maricarmen se ha vuelto mártir a mitad de la semana que pasó. Murió en el hospital luego de una vida sin sobresaltos hasta 2020.
Ese año los propietarios del apartamento le dijeron que debía irse. Con, por entonces, 81 años, tomar sus cosas y buscar otro lugar. Desahuciada.
Que el contrato ya había sido subrogado dos veces, primero a su madre, la cual no constaba como inquilina por una ley del Generalísimo Francisco Franco, y luego ella.
Desde entonces, el derrotero de quien vive y de quien invierte en bienes raíces. No aceptaron ninguna de las propuestas. O una cifra impagable de renta, porque la zona de Retiro ya estaba hiper cotizada, o la opción de comprar el apartamento, a una cifra aún más inaccesible.
Por septiembre fue desahuciada. Sus cosas a la calle. Fuera del lugar en el que vivió por más de siete décadas porque una empresa inversora sin rostro había comprado por un precio irrisorio toda la zona. Incluido el edificio, incluido el apartamento, incluido el techo y el piso donde estaba la cama de Maricarmen.
Nunca dejo de pagar puntualmente el alquiler y las facturas. Pero todo había cambiado.
Maricarmen saltó a los medios de comunicación. Y de los medios a la política.
En la política la jauría la atacó sin piedad. La izquierda la montó en un altar de rebelión y la derecha reaccionaria no la bajaba de vieja ventajera que se gastaba su pensión en el bingo y se hacía la víctima aprovechando las fallas de un sistema antiguo.
Unos haciendo de Maricarmen su propia abuelita, otros marcándola como otra bajeza social de los zurdos sentimentales anti propiedad privada.
Madrid salió a la calle y la medida se revirtió. Maricarmen podía regresar a su casa temporalmente, pero su salud la abandonó y terminó hospitalizada.
El gobierno no sabía qué más hacer. Las leyes le rebotaron en el congreso.
Maricarmen moría. Muy incómodamente para todos.
Pedro Sánchez le envía cariño a su familia.
En Puerta del Sol decían: debe ser la última víctima de este sistema.
En Puerta del Sol el sol no sale. Madrid hace lo que puede: manifestaciones multitudinarias, acampadas en plazas, anuncio de adelanto electoral por parte del gobierno y convocatoria a una huelga general. Un minuto de silencio, ha muerto Maricarmen.
Una mujer que solo importa a su familia, un símbolo que compromete a la mayoría de los habitantes de la ciudad, no importa qué gran ciudad sea. Un mundo de empresas propietarias, de gentrificación, de zonas prohibidas y de realidades cambiantes.
Un mundo de inversiones imposibles, burbujas colosales, números inéditos, de imposibilidades y falta de oportunidades.
Un mundo de préstamos bancarios, de corporativos sin rostro, de grupos inversores dueños de tu agua, tu aire, tu tierra y tu casa.
Cerca de la necrológica de Maricarmen, una nota nos cuenta que una tortuga llamada Jonathan cumple 194 años y que en su genética están los secretos de la longevidad.
Según dice el escrito, una combinación de variantes genéticas le permiten envejecer con mucha más eficacia.
Será total responsabilidad de la genética o habrá algo en nuestro entorno que facilitaría nuestra "eficacia para envejecer"?
En un mundo donde todo se mide por su eficacia y su rentabilidad quizás creceríamos con mayor eficiencia si no estuviéramos constantemente acosados por letreros y acciones que nos parecen gritar en la cara: prohibido vivir aquí.
Todo ha cambiado, lo sentimos mucho.
Damas y caballeros: bienvenidos al kaos total!!




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