BITACORA
Orbitando - Día 24
Esta es la última página de esta serie de escritos hasta que vuelva a ser necesario expresar nuestras experiencias a través de una bitácora como esta. El destino parecía ensañarse justo cuando la nave debía volver a su ritmo de orbita, pero siempre supimos que hay destinos contra los que se debe batallar o al menos intentarlo. Sin dormir, empeñando voluntades al máximo y solucionando las piedras que a veces el camino nos obliga a sortear, la nave regresa a su viaje. Simplemente queremos agradecer a todos los que hicieron posible aquel viaje, completamente inolvidable, el terrestre, y a todos los que hacen posible este otro, el viaje que hizo que podamos soñar lo que cumplimos y que podamos seguir camino hacia ningún lugar abordo de la nave que todos ustedes llevan adelante. Transmitiendo para todo el mundo, seguimos en contacto. Viva la resistencia. Gracias por estar siempre, integrados, entre tanta desintegración.
19 de enero de 2010
Regreso a la Nave María Tijuana - Día 23
Llegamos para reunir a toda la tripulación. Todos estamos bien. Estamos listos para reiniciar el viaje. Nos sentimos como cuando uno intentó abrazar el mar; empapados, superados, quien lo haya intentado sabrá de esa sensación. Nuestra memoria estalla, nuestro disco rígido procesa tanta información como puede. Tomamos posición para iniciar transmisión. Vamos hacia el 2051, será lunes, la María Tijuana transmite, el Mico se asoma desde la máquina principal y su rostro esta transfigurado... el disco rígido se quemó. No habrá transmisión, trabajamos duro, pero el tiempo juega en contra. No es el fiel disco aquel que alguna vez se bautizó con el nombre de Gabo, no es el cansancio físico que algunos auguraban imposibilitaría la transmisión, no es la desidia de haber alcanzado un sueño y dormir sobre laureles lo que nos impidió hacer lo que había que hacer, no es siquiera el desbordante y desordenado afán de comunicar todo lo que vivimos estos última días lo que nos anudo la lengua; es simplemente un entupido trozo de metal que dijo basta. Mañana lo estaremos solucionando. Quizás los gustosos de las metáforas vean en esto el destino escontra de lo que a lo mejor hubiera sido una transmisión demasiado emotiva donde las palabras iban a fracasar. Mañana transmitiremos, libramos peores batallas, esto es una tontería que solo hace más mítica le vuelta al espacio, como debía ser, porque así es la historia de este vuelo desde sus comienzos. Mañana solucionaremos el percance y retomaremos las transmisiones. Estamos con más fuerza que nunca, la Nave María Tijuana sigue orbitando.
18 de enero de 2010
La
Nave María Tijuana activó el reloj de conteo regresivo. Restan 24
horas, el trasbordador está allí haciendo maniobras. Hay nervios,
muchos, ansiedad, mucha. Sin embargo la tripulación parece
decidida. El Capitán Vinilo sabe que los próximos días solo tendrá
que revisar parámetros y estar atento, el Mico seguirá con la
responsabilidad de la nave a la que hemos de regresar luego de esta
aventura. La Muda... contemplamos y acordamos que era demasiado
resigo llevarla con nosotros. Demasiado riesgo... para nosotros.
Soy El Pirata y este es el diario del aterrizaje luego de tantos años de residir en el espacio. Muchas preguntas subyacen a tamaña odisea. El Señor Lagartija y quien les habla nos subiremos por primera vez a un trasbordador ¿Necesitaremos pastillas? ¿Podremos aguantar sin fumar? ¿El Señor Lagartija dirá "concha" por los altavoces de la cabina y seremos expulsados?
Allí, el planeta tierra. El plan es descender en una zona llamada México. Precisamente una metrópolis donde seres conocidos como Chilangos serán quizá el primer contacto. sabemos de ellos a través de libros, de historias, de comentarios fabulosos... pero ¿cómo serán realmente? ¿lo sabremos alguna vez? ¿será todo una gran fantasía creada por seres mitológicos como Octavio Paz, Juan Rulfo, Pedro Infante, Diego Rivera o, en el peor de los casos, Carlos Slim?
Día tras día narraré las experiencias en este diario. Pero ¿será que quizás el mareo y el efecto de tal aventura me permitan distinguir una letra de otra? La aventura comienza, ya en forma de eléctricas sensaciones en el cuerpo. Quedan 24 horas para que el trasbordador se acople a la nave María Tijuana.
23 de diciembre de 2009
Divisamos el planeta tierra.
Todo es muy novedoso e interesante, aún estamos en vuelo. Nos acercamos a la atmosfera terrestre. Desde esta altura no podemos divisar mucho detalles, pero allí esta la tierra, sin fronteras, sin las divisiones de los mapas. Según veo llegaremos a la tierra en poco tiempo. El Señor Lagartija, está en buen estado, quizás producto de los whiskys solicitados argumentando necesidad. Yo sigo viendo extasiado como, oscurecido el cielo, se empiezan a ver millones de puntos luminosos... posiblemente: el Distrito Federal mexicano.
24 de diciembre de 2009
Aterrizaje en DF - Día 1
Efectivamente se trataba del Distrito Federal mexicano. Es una metrópolis gigantesca. Realizamos contacto con un comité de bienvenida que nos hizo sentir como si toda la vida hubiéramos estado aquí. Un poco sorprendidos por una ciudad que se abre como un abanico llegamos en la noche y la temperatura comenzó a bajar. Probamos caldo de camarón, chuletas exquisitas y bebimos hasta el amanecer según dicta la conciencia. Cada minuto trae sensaciones de dicha, y placeres tan cotidianos como enormes, que hacen que pensemos que dormir es robarle tiempo a lo bueno. Caímos rendidos. Despertamos con una voz de vendedor callejero al grito de Tamales!!!. Calles adornadas por la navidad, piñatas, aquí los colores no se escatiman. Nos espera Coyoacan y mucho más.
25 de diciembre de 2009
Aterrizaje en DF - Día 2
Ritual obligatorio, luego una larga ceremonia que duró horas en un reducto rockero coyoacano, amanecer y en nuestras manos los tacos al pastor, quesadillas (de queso, vale aclararlo porque es DF), de chicharrón, tostadas, y demás antojitos. La gastronomía aquí en esta tierra estalla en todas partes, todo el tiempo y todo ilumina sabores que entran por los cinco sentidos que hemos distorsionado ya amablemente con brindis infinitos. Todo es kaoticamente hermoso. Más y más banda, aquí y allá, medio día en El Chopo, párrafo aparte para la meca de las tribus urbanas y el lugar en donde todas tienen sitio. México City es una gigantesca urbe que enamora fácilmente. La llamada "banda desintegrada" crece en presencia minuto a minuto, como espejos que se multiplican en cada reflejo. Muchos abrazos que dicen demasiado para expresarlo en esta bitácora. Tratamos de conservar cada segundo en la memoria, cada sensación. Dormir es quitarle tiempo a eso, estamos notando que el cuerpo puede pedir descanso pero que el espíritu lo ignora resistiendo una maratón que recién comienza y que no podríamos resistir en otras condiciones. Es de noche, ahí entramos a la Hija de los Apaches, pulque, cerveza, más banda desintegrada. Empiezan a quedar desasido imprecisas las palabras para tratar de narrar esta experiencia. Nos espera el Ángel de la Independencia, el Zócalo, y todo lo que ellos conlleva. Hoy enchiladas, una michelada para la cruda que no termina de serlo porque al igual que una ola... volvemos a brindar. La Resistencia Existe!!!!
26 de diciembre de 2009
Aterrizaje en DF - Día 3
No es fácil de explicar lo que pasa con el tiempo aquí. Más que nunca todo es relativo, tarde es temprano, temprano es tarde, la voz del vendedor que comienza su cántico con "Tamales oaxaqueños..." nos despierta avisando que un nuevo día comenzó... aunque sea cerca del mediodía. Llegamos al zócalo capitalino invadida por una pista de patinaje sobre hielo y una fila inmensa en la que de pronto te ves formando parte sin saber hacia donde va. La iglesia, los edificios de gobierno, los toques franceses de tiempos de Porfirio mixturados con arquitecturas diversas en armonía con ventas ambulantes, árboles navideños y taxímetros inundando las calles hacen de esta ciudad una urbe con espíritu inconfundible. Si hoy cayéramos en DF sin saber cómo ni dónde no dudaríamos de dónde estamos. Beso el suelo junto al asta de la gigantesca bandera verde, blanca y roja con el águila en medio. Palacios, Insurgentes, Reforma, El Ángel de la Independencia, ahí están... ahí están y las luces se encienden, los ríos de automóviles ahora son ríos de luces.
27 de diciembre de 2009
Aterrizaje en DF - Día 4
Día de libros, muchos libros, libros en el centro de la ciudad. Aquí el smog famoso del DF se espanta con las muchas opciones que la ciudad muestra. Viajes en metro que son la columna vertebral de la ciudad, el Palacio de los Deportes, el Arena, espacios verdes, UNAM, desde norte a sur, desde este a oeste, el infaltable Tepito, centro mega comercial y popular donde puedes comprar placeres y disgustos si no estás con tus ojos atentos, y un par de ojos prestados para cuidar tu sombra en ese mar de gentes por pasillos angostos y caóticos. Regreso al zócalo, ya viejo amigo, y muchas imágenes que deseamos jamás se desvanezcan. Cerveza, tacos, un mesero con rostro desintegrado y una noche de caminata por ser tarde para todo pero temprano para algo. Mañana nos esperan, como desde hace cerca de dos mil años, las piramidales de Teotihuacan.
28 de diciembre de 2009
Aterrizaje en DF - Día 5
Nunca tan temprano, nunca tan puntuales, toda la banda con rostros de amanecer y siempre listos para lo que será una peregrinación que terminará enseñándonos la máxima expresión de la belleza del arte teotihuacano. Antes de tomar la carretera que lleva a las pirámides hacemos visita a La basílica de Guadalupe y todo el misticismo. Luego de muchas imágenes religiosas y una arquitectura de ayer y de mañana, estuvimos frente al cuadro de la Virgen que se le presentó a Juan Diego. La carretera serpentea entre montañas y ahí aparecen imponentes las construcciones piramidales. La de Quetzlcoatl, la del sol, la de la luna, trepamos a las dos primeras, nos llenamos de energía... energía desintegrada, porque tocar el punto energético de la pirámide del sol es parecido a viajar en el metro en hora pico. Descendimos, hubo que alimentarse, hubo ronda de tequila, risas y platicas, canciones y un regreso anochecido en el que las construcciones milenarias quedaban atrás para seguir su sueño. Mañana Xochimilco y las trajineras... y luego, una noche en Garibaldi, quizás ahí se compruebe mi sospecha, esa que me dice que si no fuera quien soy y hubiera nacido en esta tierra bendecida: sería mariachi, uno que nadie contrata por quedarse a brindar con sus amigos. !!!
29 de diciembre de 2009
Aterrizaje en DF - Día 6
Viaje a la ciudadela de los canales: Xochimilco. Las barcazas decoradas con un colorido único flotan allí para ser elegidas como vendedoras de amor en zonas portuarias. Su nombre trajineras...la elegida Mariana Lupe. La banda se trepa y comienzan las cervezas, las quesadillas, las canciones y los brindis. La barcaza de mariachis se empareja a la nuestra y suenan clásicos como los que habíamos soñado, luego sones de marimba también aparecieron como un barco pirata se coloca junto a la flota a conquistar. Danzamos en la trajinera. Termina el recorrido de mareo y luego de viaje por tierra apareció el gigante ante nuestros ojos, el Estadio Azteca. Y del gran nido donde las águilas se atreven, la casa puma. Recorrimos la zona donde la UNAM manda, el estado de Pumas y ya oscureciendo el horizonte partimos a Garibaldi, donde los mariachis gobiernan. Mañana es el último día del 2009, mañana habrá fiesta, para enterrar lo malo y multiplicar lo bueno de este año que se va. Será sin duda, para nosotros, un fin de año que no olvidaremos en nuestras vidas!
30 de diciembre de 2009
Aterrizaje en DF - Día 7
Último día del 2009. Llegará el 2010. Ya no se distingue bien cuando termina un día y cuando comienza otro. La Garibaldi es una explosión de música, mariachi, norteña, rimas de Veracruz, trompetas, guitarras y bebida. La sed de los desintegrados presentes, entre canciones y abrazos, está a la altura del mito. Los cadáveres de botellas se sumaban de a puñados. Pasamos del afecto sobrio y sincero, al afecto ebrio y también sincero. Ya no afinamos tanto al cantar clásicos en una ronda inmensa con mariachi al medio. Arriba el cielo, borrachitos de feria, lugareños fieles a la Lupe-Reyes y una marea de desintegrados que llegaron de diferentes estados y lugares del mundo y que, en diferentes estados, se abrazan para no olvidar nunca esta noche. Hoy, después de reponerse, si es que se puede reponer uno de algo así, despediremos el 2009 con los presentes, y los ausentes pero cercanos, que estarán en cada brindis. Feliz año nuevo desintegrados!!!!! Quizás la bitácora prosiga cuando ya la nave aterrice en Monterrey, no porque no haya nada que narrar, sino porque prevenimos que quizás no tengamos la suficiente lucidez para hacerlo. Larga vida a los desintegrados, la comunidad más chingona, tuani, alucinante, perrona y ... única, del planeta. FELIZ AÑO NUEVO!!!!! Brindamos por todos y cada uno de ustedes... gracias por tanto!!
31 de diciembre de 2009
Aterrizaje en DF - Día 8
Último día en la capital, primer día del año. La noche en la que recibimos el 2010 fue increíble, la mejor manera de recibirlo, entre puros desintegrados. Muchos confesábamos sensaciones, algunos bebimos poco, porque ya no había hígado que filtre tanto, bailamos muchos (piezas bonitas, pero también de las horrendas y incoherentes: no había posibilidad de no divertirse). Rondas y abrazos, despedidas emotivas, a muchos sabíamos que quizás no volvíamos a verlos en mucho, mucho tiempo. DF parece dispuesto a despedirnos con el guantazo en la espalda, bajó notablemente la temperatura y ya el cansancio pide una dormida de más de 4 horas seguidas. Mañana estaremos más al norte. Ya extrañaremos algunas cosas que aquí se había vuelto buena costumbre, rostros, rituales y paisajes. Gracias DF!!!!
1 de enero de 2010
Aterrizaje en Monterrey - Día 9
Aterrizamos en la ciudad. Es temprano. Hace frío. Esperaba que no haya automóviles sino camionetas y que no haya cabezas sin sombreros rancheros. No es así. Es bien diferente a DF. Montes aquí y allá abrazan todos los lugares hacia donde ves. La ciudad es grande y bonita, moderna, de pronto no dudas que es México, de pronto notas su mirada hacia más al norte en parte de su arquitectura y percibes la frontera sin verla. La recepción de desvelados fue fantástica. Cruzamos toda la ciudad entre cerros. Tacos al vapor y el largo camino al rancho conocido como Rancho de los Perritos donde no hay perritos. Un cabrito asándose, caballos, gansos, pavos, partidas de billar, un partido de futbol violento y un frío que nos pone más y más abrigo encima. Hora de dormir y reponerse un poco del sabor de la cerveza norteña, el tequila medicinal y algunas combinaciones de pastillas para los que venimos con la salud castigada. El aire del campo, un amanecer que estalla en nuestras miradas y el momento de seguir rodando. Partimos a Saltillo - Coahuila.
2 de enero de 2010
Aterrizaje en Monterrey - Día 10
El camión se llena de desintegrados, el camino hacia Saltillo nos espera. Cruzamos de estado y luego de poco más de una hora y media estamos llegando al museo de desierto (Saltillo - Coahuila). Allí recorrimos los pasillos donde dinosaurios y hallazgos de huellas milenarias dominan el paisaje. T-Rex, caracolas, brontosauros, coyotes, lobos y oselotes, osos y perros de pradera, la teoría de la evolución, cactus, plantas, animales, una colección zoológica fantástica. Afuera tiendas de dulces, nueces cocidas, dulces, tortas, y recuerdos. Nos aventamos por una resbaladilla, una especie de tobogán de cemento lustroso que garantiza diversión con la simple inclinación de los montes que aquí se dan del tamaño que elijas. Regresamos al anochecer, las luces de Monterrey se ven desde la carretera que serpentea y los odios se tapan y se destapan por la presión de la altura que sube y baja. Regresamos con apetito, hamburguesas estilo regio, para compartir, y papas rellenas de carne y queso, un manjar, también para compartir. Mañana iremos al centro de la ciudad que aun no conocemos. Amaneció con frío, llovió y paró. Nada nos va detener, ni que el río sin agua se llene de ella.
3 de enero de 2010
Aterrizaje en Monterrey - Día 11
El día amaneció helado, las montañas no se ven, como si hubieran desaparecido entre la bruma y la llovizna que promete no detenerse. Recorremos la ciudad y llegamos a los bolos. Todos inexpertos, es lo divertido. El Lagarto inventa un nuevo juego mezcla de bolos y baseball ante la mirada atónita de los encargados de entregarte los zapatos, siempre ridículos, con los que se practica este juego. Supongo que no nos expulsaron del bolerama solo porque no había muchos testigos, es lunes al mediodía. Afuera llueve, adentro nachos y cervezas para compartir. Los planes al aire libre se pospusieron y fuimos al sitio universal donde todo es igual, donde la globalización hace huella, donde el mundo se condensa sin bandera y todas las culturas se desvanecen para convertirse en solo una: el estacionamiento de un centro comercial. En la noche carne asada; gran reunión de desintegrados que llegan atraídos por el aroma de tacos de queso de Oaxaca, carne de res, salchicha polaca y demás exquisiteces bañadas en brindis y platicas hasta que la noche se hace más y más profunda. La ciudad duerme. Para mañana la chicas del clima prometen sol, algo que será más que bienvenido.
4 de enero de 2010
Aterrizaje en Monterrey - Día 12
A la hora de descansar siento un martillo demoliendo sobre la cabecera de la cama. Pom, pom, pom ...no estoy soñando, hay un martillo demoliendo sobre la cabecera de mi cama. El frío continua, la lluvia se detuvo. Me levanto a preparar café y me quemo la mano, nada grave, pero el tour de hoy comienza en la sala de un hospital regio. Una enfermera me hace las curaciones y me observa como juzgando mi estupidez sin decir palabra. No estaba en los planes conocer el sistema de salud local con tanto detalle, pero así pasa cuando sucede. Nos vamos al centro, la macroplaza, ahí está magnifica, el Faro de Comercio, la Catedral de Monterrey, plaza México, el palacio de gobierno, "moreliamos" en Morelos, caminamos y admiramos el centro de esta Sultana del Norte. En la noche llegan más y más desintegrados a un taller en medio de la ciudad; tacos de trompo, fiesta entre las máquinas bajo el techo de un galpón enorme. Largas conversaciones, abrazos y risas.
5 de enero de 2010
Aterrizaje en Monterrey - Día 13
El sol se dejó ver entre las montañas recortando sus figuras y elevó la temperatura. Llegamos nuevamente a la macro y recorremos el paseo Santa Lucia, un recorrido paradisiaco entre aguas transparentes, verde, y arquitectura moderna. Paso a paso, largo camino, hasta Fundidora, un antiguo horno acerero hoy devenido en paseo cultural, reciclado para el placer visual y sabor a homenaje al motor económico de está ciudad que trabaja para verse bonita. Culminado el paseo, en el que parecíamos una peregrinación camino hacia ningún lugar, llegamos hasta un hotel céntrico donde un programa de radio local que sale a nivel nacional tiene a los desintegrados como invitados especiales. Transmisión en vivo, el conductor trata de explicar que hacen ahí tantas gentes reunidas a través de una excusa que casualmente también es radio. El Lagarto no dice mucho, y lo primero que dice es una grosería, a nivel nacional. Hablamos, conversamos, recordamos y saludamos a los ausentes aunque presentes en cada brindis y el conductor se sorprende ante la presencia de la Licenciada Mónica Galindo de Gafeo. La transmisión culmina con el grito de guerra de la banda: La resistencia existe!!!!. Es día de Reyes, así que vamos a cortar la rosca luego de unos sabrosos tamales. Todos se miran a ver quién muerde el muñequito escondido en la rosca que le hará comprometerse a pagar los tamales del 2 de febrero (día de la candelaria), hubo cinco monitos, no daremos nombres para que no los acusen por si no cumplen su deuda moral. Por la noche subimos al Obispado para ver a Monterrey desde arriba, como le gustaba ver las cosas a los jerarcas religiosos. La vista es magnifica, las luces se pierden en la inmensidad y parecen treparse hasta los cerros.
6 de enero de 2010
Aterrizaje en Monterrey - Día 14
La medianoche cae sobre el Puente Atirantado, tráfico en dos direcciones y en el medio de esos ríos de carros una reunión de desintegrados numerosa que dispara flashes. Seguimos camino hacia la periferia y luego de mucho recorrido llegamos a una casa muy especial donde conviven los amplificadores, las maquinas de video juegos y los artículos de mercería. Allí tocamos canciones y bebemos, allí platicamos y hacemos demasiado ruido para un paisaje suburbano que lentamente se va a apagando para dar paso al descanso. Amanece y el aroma a café es el perfume más deseado.
7 de enero de 2010
Aterrizaje en Monterrey - Día 15
Es el último día en Monterrey, estamos en el centro de la ciudad, caminamos y después de un breve trayecto nos reunimos alrededor de una gran mesa para compartir diversos manjares. Afuera el frío. Algunos se despiden, y otros estarán en la noche. Esa misma noche en el Barrio Antiguo no hay mucho movimiento, pero en un antro hay concierto. Llegan más y más desintegrados a pesar de que el clima congela los movimientos. Alguien nos dice que viajó miles de horas para llegar e irse luego del último aplauso. El palomazo pareció película increíble de algún acontecimiento underground de esos que ocurren cuando el planeta esta viendo la televisión. El olor a despedida empieza a flotar en el ambiente, y el aire se vuelve más pesado. La temperatura sigue bajando y con cero grados nos iremos sin dormir a un sitio mítico llamado Guadalajara. Ese mismo de "Jalisco tu tienes tu novia que es Guadalajara".
Sin dormir hasta Guadalajara, llegamos y el recibimiento nos despertó como un golpe en la frente. Un comité de recibimiento numeroso que en la mañana conmocionó el trafico aeroportuario a puro megáfono que mezclaba anuncios de vuelos con frases como "La Resistencia Existe". El clima es perfecto, nuestros huesos se calientan y alguien se encarga de que lo primero que nuestros oídos perciban aquí sea el Jarabe Tapatío. Desayuno en Las Gorditas, quesadillas, cerveza, café. Las montañas también rodean la ciudad, el trafico empieza a mostrarse y como correspondían vamos a perdernos en una, dos, tres, cuatro, vueltas a la Glorieta de los Niños Héroes, algo que solo los desintegrados pueden comprender. Estamos agotados, nos lo dicen, se nota en nuestros aspectos, pero es cansancio de éxtasis, como cuando el cuerpo ya no quiere y el espíritu empuja. Breve descanso y tortas ahogadas, gastronomía obligatoria si estás aquí. Aún no vimos nada, pero nos sorprende la cantidad de desintegrados que hay por estas tierras. La ciudad es bellísima, en la noche tomamos por asalto un bar donde por cantidad somos la ley. Brindis, abrazos y a dormir con la sensación de que acabamos de lanzarnos por el tobogán tapatío desintegrado.
8 de enero de 2010
Aterrizaje en Guadalajara - Día 16
Llegamos temprano a la catedral de Guadalajara, pleno centro de la ciudad. Los ojos no alcanzan a retener la hermosura de esta metrópolis con su arquitectura histórica y su vaivén permanente. Biblioteca, el delicioso aroma a libros, las fuentes, los monumentos, el disparo de Villa en el reloj del palacio, ahí como testigo del pasado y el futuro de este complejo de edificios donde conviven los tiempos en armonía exacta. El Teatro del Degollado, un lugar mágico e impactante y de allí en camino de pocos pasos el Hospicio Cabañas con la inevitable sensación de que los artistas como el muralista Orozco son eternos y nos observan como diciéndonos que hay obras que resisten al tiempo porque simplemente son autenticas y únicas. Para cualquiera el día podría terminar allí, pero había más arte esperándonos, uno popular, efímero y de colorido único. El estadio Jalisco y el clásico tapatío. Chivas enfrenta Atlas. Más allá del resultado, más efímero aún, anochece sobre el Jalisco y desde la bandeja superior puede verse como Guadalajara se enciende. También pudo terminar allí el día, pero vamos recorriendo calles hasta ver un cartel que nos es sorprendentemente familiar, dice ECDQEMSD e indica una dirección. Otro y otro cartel que solo es comprensible para nosotros. Llegamos a una casa enorme, enmascarados entramos y hay celebración desintegrada. Una fiesta desintegrada de dimensiones colosales, con tacos, banda en vivo, piñatas, dulces volando por el aire, música de rockola y un cierre inolvidable a pura ronda de guitarra cantando canciones como La Malagueña, La del Estribo, México Lindo y Querido y El Rey, para despedirnos hasta la próxima. Mañana temprano, bien temprano, haremos recuento de sobrevivientes.
9 de enero de 2010
Aterrizaje en Guadalajara - Día 17
Partimos tempranos hacia Los Guachimontones. Arribamos a un poblado llamado Teuchitlan, esos sitios donde los hombres viejos se reúnen con sus sombreros a contarse historias en la plaza y no importa que tan exactas sean. El sitio arqueológico nos empapa de historia milenaria y percibimos un sorprendente "milagro" acústico. De allí partimos a un balneario que parece ignorar que es invierno, ancas de rana el menú y la "Ruta del Tequila" abriéndose ante nuestros ojos. Pasamos por Arenal, Amatitan y llegamos a Tequila. Los campos de agave azul se multiplican, llegamos a La Cofradía y nos enteramos de los secretos centenarios de la bebida que tanta fama tiene alrededor del planeta. Sentimos que estamos en el centro de la tierra a donde todos los paladares tequileros deben llegar. Bebemos extasiados, blancos, reposados, añejos, recorremos el mismo camino que las plantas de agave realizan. Cae la noche y estamos en Tequila, la plaza, la iglesia, los paseos de domingo de los jóvenes del pueblo que salen a mostrarse y verse, música, y el regreso por la carretera oscura dejando atrás el bullicio de un pueblo para arribar a la estridencia de la gran ciudad.
10 de enero de 2010
Aterrizaje en Guadalajara - Día 18
Existe un sitio aquí que se vanagloria de poseer el record Guiness de rapidez en atención. Decidimos desafiarlo, siendo muchos, muchos comensales. Carnes Garibaldi está en el Santa Tere, un barrio histórico de Guadalajara. Saciado nuestro instinto de supervivencia, con un alimento exquisito como esa carnita y esos frijoles, partimos a un sitio mítico para los desintegrados aquí en Guadalajara. Corroboramos que en la oficina de los trescientos arquitectos si hay trescientos arquitectos. Pasamos por San Juan de Dios, un mercado que ofrece desde cinturones piteados hasta dvd´s, desde trajes de mariachi hasta tamales, nieves, botas, frutas y pájaros exóticos traídos del caribe. De las mil opciones elegimos una; una valija económica y audaz que nos ayude a cargar las toneladas de afecto materializadas en detalles que nos han entregado a lo largo de este aterrizaje. Por la noche llegamos a la terraza donde una supuesta reunión casual termina en una gran mesa redonda donde pasado presente y futuro de ECDQEMSD se expone en preguntas, respuestas, diálogos y risas. Tequila, whiskey, cerveza, brindis y más brindis.
11 de enero de 2010
Aterrizaje en Guadalajara - Día 19
La carretera de Guadalajara a Chapala se va abriendo ante nuestros ojos, pasamos por varios poblados donde el tiempo parece detenido y decidido a conservar lo que las ciudades pierden cuando crecen. Llagamos a Chapala, un sitio mágico abrazado a un enorme espejo de agua donde zanates gobiernan en tierra y gaviotas gobiernan en las aguas. Las aguas tranquilas rodeadas de montañas se quiebran por el paso de las barcazas a motor y arribamos luego de un trecho a la Isla de los Alacranes. De regreso nos perdemos sin perdernos en un pueblo polvoriento que culmina en una especie de mansión donde unos camarones a la Diabla y demás manjares dan sabor a un paisaje similar al del paraíso en la tierra. Allí pienso que la tecnología no ha avanzado lo suficiente como para retener sabores y sensaciones, como imágenes retienen las cámaras de fotos. Estamos otra vez en Guadalajara, llueve, llegamos a la puerta de la Arena de Guadalajara y tenemos nuestros tickets para la lucha. Todo el folklore de la lucha mexicana, un ritual de color y sudor, de pasión y humor, de gladiadores populares y glorias barriales. Piruetas fabulosas, enmascarados desafiando las leyes físicas y el estallido en las gargantas, los de arriba, los de abajo, los del cuadrilátero, todos haciendo el espectáculo que puso en bronce al Santo, a Blue Demon, a Huracán Ramírez, al Perro Agüallo; hoy los hijos de los hijos, los herederos de esa monarquía pugilística, hoy el público manteniendo viva la tradición que se resiste a perderse en un pasado brillante. Luego de la emoción de tomas, llaves y golpes, nos vamos a los tacos, sigue lloviendo... cruzamos la ciudad, es medianoche y ya no llueve.
12 de enero de 2010
Aterrizaje en Guadalajara - Día 20
Llegamos al centro de Guadalajara, allí nos espera un recorrido por la perla de occidente y vamos a clavar el diente en su médula para llevarnos todo en los ojos de memoria efímera para guardarlo en nuestras nostalgias de memoria eterna. Dejamos atrás la catedral de Guadalajara, recorremos las calles, visitamos el palacio de gobierno, llegamos a Zapopan y una gigantesca puerta siempre abierta nos lleva a más explanadas, más templos, más belleza. Regresamos sobre nuestros pasos para vernos pequeños ante el viejo edificio de la Universidad de Guadalajara, la minerva, la plaza central, el expiatorio, el arte solemne serpentea aquí entre el arte cotidiano de los carteles que anuncian tacos, sopes, quesadillas, elotes, tejuino y tortas ahogadas. Nuestros leones internos dejaron de rugir en un mercado donde, sentados a la barra, una doña y su hija proponían menúes instantáneos de sabores mexicanismos. Regresen cuando quieran, estamos todos los días... ay como nos gustaría. Vamos hacia Tlaquepaque, indescriptible. Un sitio con galerías, bohemia flotando en cada esquina, imágenes detenidas en el tiempo y pinceladas de esos sitios que parecen demasiado ideales para ser reales. Todo converge a una plaza central de mesas y sillas que pronto llenaremos los desintegrados. En el centro el mariachi suena como no podría sonar otra cosa aquí. Flores para las mujeres, licores para los hombres, música en cada respiración, abrazos para siempre. La noche apenas murmura que todo está por terminar, pero la resistencia existe y la peregrinación va hacia el punto donde nos sentimos como en casa. Somos muchos, somos muchas emociones, embarramos una pared con frases que solo tienen sentido para nosotros los desintegrados, hijos de Orosco las palabras sobran, otro trago, luchamos para que el tiempo se detenga pero sabemos que vamos a perder... en parte, sentimos que algo quedará incompleto cuando partamos de aquí. Algo nuestro aquí se queda para siempre, algo de Guadalajara se va con nosotros. Debemos empacar y la lógica nos dice que es imposible. Sentimos que son demasiada las ofrendas y ni siquiera sabemos a que dioses debemos hacérselas llegar. Amanecemos con el sol. Nos elevamos. Nada queda atrás, todo queda dentro. Llegaremos al DF, allí donde comenzó todo, donde México nos abrió los brazos y nos atenazó para siempre. Esto no termina, esto comienza, siempre comienza.
13 de enero de 2010
Aterrizaje en DF - Día 21
Regresamos a donde todo empezó en está historia del aterrizaje. Está vez la inmensa ciudad se ve en detalle, el sol la ilumina, nos vamos acercando. La misma sensación de volver a un lugar de donde nunca te has ido y no sabes explicar desde cuando te ausentaste. Anochece llegando al mítico Café de Tacuba, la arquitectura colonial data del siglo XVII y esas mesas vibran con la historia. Caminamos hasta el Café Opera, bebidas espirituosas entre la decoración francesa de la época de oro del Porfiriato. En el techo se guarda el recuerdo de un disparo de Pancho Villa, igual que en el reloj tapatío... todo un signo de épocas de balazos en todo el mapa mexicano. La noche envuelve a la capital y terminamos alistando lo que será el despegue. El conteo regresivo comienza.
14 de enero de 2010
Llegamos al Transbordador - Día 22
Las maniobras hasta llegar al transbordador fueron exactos. El Capitán Vinilo estaba esperándonos y abordamos con la alegría de poder haber pasado todo lo que los desintegrados nos habían entregado sorteando las posibles restricciones al pasar por los anillos de control. El transbordador se va acercando a la Nave María Tijuana que aun funciona con piloto automático cerca del sol. La temperatura es elevadísima. El sol se ensaña con el paisaje gris y melancólico. No hablamos mucho, no podemos expresar con palabras como nos sentimos, solo atinamos a murmurar que aún no entendemos bien de dónde venimos ni a dónde vamos. Llegamos a la María Tijuana, de donde partió el sueño y a donde regresamos para seguir este camino hacia ningún lugar.
15 de enero de 2010
másactualidad
Viajes, Fronteras y Aduanas
La desmentida no fue muy escuchada, la audiencia estaba armando barricadas contra la invasión y el resto estaba debajo de la cama.
Todos Parte del Circo
Lo triste es que nosotros somos la carne de las bestias y ni siquiera podemos irnos cuando no nos gusta la función.
Imágenes del Fin del Mundo
La tierra se mueve, y en Chile se movió como nunca. Madrugada de un sábado que despedía el mes de febrero.
Todo un Viaje Astral
Estaba placidamente cuando en mi cabeza comenzó a sonar la rola de Ramones diciendo "I wanna be sedated".
El Cartel de Hollywood
Y en esta semana de San Valentín, amor, bombones y globos con forma de corazón, donde los medios parecían gritarnos si no tienes pareja nadie te quiere, eres horrendo y mereces nacer en Afganistán...
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