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La
Salud y El Vino
Hoy nos referiremos al sabroso líquido en el
mundo de la terapéutica. Cada vez son más los especialistas que recomiendan (en dosis
razonables) el consumo de vino. Con probados resultados, dos copas diarias son la medida
ideal para el equilibrio orgánico.
Buenos resultados en los tratamientos contra
enfermedades como la tifoidea, tuberculosis, malaria y otras, el vino, más allá de su
poder bactericida, evita la difusión sanguínea exagerada y favorece la adecuada
circulación estabilizando el colágeno de las membranas arteriales.
Otros estudios hechos
por la universidad de Arizona hablan de que menos de medio litro de vino por día favorece una
mayor sociabilidad y tranquilidad.
En síntesis, más allá de los placeres, tenemos
buenas excusas para seguir la vía del buen vino ¡La ciencia nos apoya! por
Federico Goldeleve
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